Tanto se habla de la película de Disney “Coco” que me animé a verla, muy buena por cierto, inspirada en la cultura mexicana, en cuyo país se preservan como un tesoro sus costumbres, además de muchos otros elementos que les caracterizan a nivel mundial, entre ellos algunos estilos musicales muy autóctonos, pero que se han extendido por todas partes.

Una de las canciones que más me gustó fue “Recuérdame”, y uno de los principales mensajes se trata precisamente de no olvidar nuestras raíces, vivencias, aquellos seres con los que hemos compartido y nos han dejado enseñanzas valiosas, o, quizá nunca conocimos, pero gracias a ellos tenemos un patrimonio del cual gozar, como lo son los consejos, refranes y anécdotas.

Los dichos populares resultan una excelente muestra de la herencia que nos han dejado nuestros predecesores, una manera muy auténtica y criolla de expresar información cargada de sabiduría. Es una genialidad hecha palabras, que combinan una serie de elementos que aportan un gran aprendizaje.

Recordarlos, es lo menos que podemos hacer con ese capital lingüístico de excelso valor. Además, en más de una oportunidad, seguramente, nos resultarán muy útiles y oportunos. Como ejemplo, citaré algunos refranes que he encontrado en la web www.refranesysusignificado.net. Allí mismo, es factible investigar el significado que poseen, como podemos apreciarlo en el nombre del sitio. Esa explicación la expreso con mis propias palabras a continuación:

  • “Quien mucho corre pronto para”: este refrán va de la mano con otro que reza así “Poco a poco se llega antes” y seguramente con otros tantos que aconsejan a realizar nuestras tareas, proyectos y hasta etapas de la vida, con calma. No apresurarse más de lo debido, para evitar que se aborte o quede mal. Generalmente, se logra efectividad cuando se hace lo encomendado despacio y con esmero.
  • “No por mucho madrugar amanece más temprano”: en la misma línea del anterior, conviene citar este proverbio, que nos indica que cada cosa se obtiene a su tiempo. A veces no se logran cambiar los resultados por más que se trate de incidir en cosas que están fuera de nuestro control.
  • “A grandes males grandes remedios”: para solventar definitivamente un problema lo apropiado es adoptar una solución adecuada, aunque ella demande mucho en diversos aspectos. Aplicar acciones superficiales quizá solo terminen empeorando la situación.

Recuérdalos y procura otros más para memorizarlos. Búscale la lógica y los entenderás sin inconvenientes, a tal punto, que es muy probable que los uses en cualquier conversación de forma inconsciente.